Harmonia axyridis o Chinita arlequín, una nueva invasión biológica en Chile.
Es una voraz depredadora de pulgones.
Ha sido introducida en diversos países por sus aptitudes como controladora de plagas.
Posee una W o M (dependiendo de donde se mire) en el pronoto o parte anterior.
En cada élitro (ala modificada) tiene nueve manchas negras ordenadas en filas.
Agrupación de ejemplares de H. axyridis
H. axyridis en cópula.
Huevos de H. axyridis
Larva de H. axyridis
Pupa de H. axyridis.
Agrupación de H. axyridis hibernando en una vivienda de la comuna de Las Condes (Fotog. Tatiana Moya).
La chinita arlequín daña frutos blandos como uvas o berries.

 

Harmonia axyridis en Chile

-Hiberna al interior de los hogares: Durante otoño e invierno, forma agrupaciones de decenas de ejemplares, que se alojan en paredes, ventanas,  cortinas, logias, entre otros. Esto ocasiona daños estéticos, como manchas amarillas en paredes o cortinas. Además, en algunas ocasiones genera reacciones alérgicas y eventualmente puede morder a las personas.
Perjuicios para  la agricultura: Provoca daños en frutos blandos, principalmente uvas y berries. Además, al final de la temporada se aloja en las uvas, alterando el sabor y aroma del vino o jugos.
-Amenaza nuestra biodiversidad: Esta  voraz chinita no solo se  alimenta  de pulgones, sino también de otros insectos, incluyendo otras especies de chinitas. Además, posee una alta eficiencia reproductiva y  defensas químicas que la hacen poco apetecible para  sus depredadores. Estos atributos la convierten en un insecto con una  gran capacidad de diseminación, capaz diezmar las poblaciones de  chinitas nativas. Tanto así que está descrita como uno de los insectos más invasivos del planeta. Nuestro país  posee una gran diversidad de ecosistemas que permite la existencia  de una enorme variedad de especies y es deber de todos  proteger este patrimonio.

En Chile fue detectada en el año 2003. Sin embargo, en los últimos tres años los hallazgos de este insecto han tenido un explosivo aumento.

Actualmente sabemos que se encuentra entre la IV y VI región, pero aún no conocemos en forma detallada su distribución.
Debido a esto es fundamental tu ayuda para  seguirle el rastro a esta chinita invasora, conocer su nivel de diseminación y  así  poder establecer un plan de control.